Eje estratégico del Proyecto

Consideramos que la vulnerabilidad existente en materia de derechos de niños, niñas y adolescentes, puede revertirse con la integración de las acciones iniciadas por diferentes organizaciones sociales no gubernamentales, organismos del estado y empresas.
Creemos firmemente que la sumatoria asociada de todos los actos individuales o de grupos dirigidos a solucionar la problemática de la niñez y adolescencia, puede operar cambios duraderos y sustentables. Esto permitirá crear puentes y alianzas, para darle envergadura a esta propuesta, enriqueciéndola.

 

MISIÓN
Desarrollar e implementar un programa para promover el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, sujetos de derecho, utilizando para lograrlo diversas herramientas, el deporte entre ellas, sensibilizando a la comunidad y a las organizaciones de forma tal que juntos podamos construir un espacio inclusivo y contenedor.

 

A partir de la Convención sobre los Derechos del Niño, los principios y las normas en materia de derechos de la infancia dejaron de ser una mera aspiración, convirtiéndose en una obligación nacional de los Estados. Si bien se dirige a los gobiernos como representantes de la población, sitúa la responsabilidad de su cumplimiento en todos los miembros de la sociedad, encargando a los gobiernos la tarea de asistir y proteger a las familias vulnerables en el cumplimiento de su función esencial en la crianza de los hijos y protección de sus derechos.
En realidad, sus normas se pueden aplicar solamente cuando son respetadas por todos los adultos y cuando estos desempeñan sus funciones y cumplen sus obligaciones de conformidad con esas normas —los padres y las madres, los miembros de la familia y de la comunidad, los profesionales y los trabajadores de instituciones públicas y privadas: de la enseñanza, de los servicios infantiles, de los juzgados y de todos los planos de la administración de gobierno; en definitiva la sociedad adulta: sociedad civil, empresas, familia y Estado—.
Debemos remarcar algunos conceptos:
El respeto a los derechos enunciados debe involucrar no sólo a los gobiernos sino a todos los miembros de la sociedad.
Los principios establecidos en la Convención solamente pueden hacerse realidad cuando la sociedad adulta los respete y los asuma como una obligación.
Junto a gran parte de la sociedad sabemos y declaramos reiteradamente que los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derecho y deben hacer uso de su ciudadanía plena. En definitiva, esto solo es posible si los adultos, es decir nosotros, como sociedad adulta cumplimos nuestras obligaciones.